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Tener un Bonsái

Estos extraordinarios árboles mezclan la creatividad humana con la belleza de la naturaleza.
¡Aprende este arte!, y cultiva tu propio bonsái. Conoce todos los secretos que llevan consigo estas maravillosas miniaturas y descubre por qué todo ser humano al estar frente a un bonsái experimenta una sensación de emoción y asombro.
 
Un bonsái es una réplica en miniatura de un árbol viejo, su principal objetivo es el de recrear las formas típicas de los árboles. En la naturaleza existe una infinita variedad de formas de árboles que son imitadas en bonsái; sería imposible clasificarlas todas, por lo cual se ha definido un número de estilos clásicos, cada uno de los cuales tiene reglas estéticas propias y diferentes entre sí. Es importante que las conozcas para que sepas cuál de ellas vas a aplicar. Aunque sólo muy rara vez es posible seguirlas al pie de la letra, la tradición establece que hay que aspirar a lograrlo. Una vez que hayas adquirido un poco de experiencia podrás romper las reglas y dar rienda suelta a tu creatividad.
 
Clasificación
1. Literati (Bunjingi). El punto focal es el tronco, las ramas se limitan a la parte superior y deben tener sólo el follaje suficiente para mantener al árbol sano.
2. Semicascada (Han-Kengai). El tronco debe ser cónico y con curvas dramáticas, lo ideal es que las ramas también caigan en cascada del tronco. El punto más bajo debe estar por debajo del borde de la maceta, pero no de su base.
3. Cascada (Kengai). La diferencia entre este estilo y el de la semicascada es que aquí el tronco debe caer por debajo de la base de la maceta.
4 .Inclinado (Shakan). Otra variante del estilo formal con la excepción de que no está erguido. La situación de las ramas debe estudiarse para evitar la impresión de que el árbol está a punto de caerse.
5. Raíces expuestas (Neagari). Las raíces deben tener corteza madura y formas interesantes.
6. Raíces sobre roca (Sekijoju). Las raíces a medida que se hacen más gruesas se agarran firmemente a las rocas que hay debajo suyo. El árbol puede ser de cualquier estilo.
7. Tronco doble (Soju). Dos troncos uno menor que el otro, unidos juntos por la base; el tronco menor debe estar ligeramente detrás del dominante. Los árboles pueden seguir cualquier estilo.
8. Tronco múltiple (Abudachi). Cualquier número (impar) de troncos, que deben ser de tamaño diverso y crecer todos de las mismas raíces.
9. Reptante sinuoso (Netsunanari). El tronco original va horizontal y tiene atractivas curvas sinuosas.
10. Escoba (Hokidachi). Todas las ramas deben surgir de la parte superior de un tronco recto y bifurcarse disminuyendo hasta formar una red de finas ramitas con perfil de cúpula uniforme.
11. Raíces dentro de la roca (Ishitsuki). El árbol puede seguir cualquier estilo, lo importante es que se utiliza una roca en vez de maceta y las raíces crecen en una cavidad. La roca puede situarse sobre un plato plano.
12. Estilo vertical formal (Chokkan). Es el más formal de los estilos. El tronco debe ser recto y rígido en forma de cono uniforme. Las ramas dispuestas de manera alterna y cada tercera rama hacia atrás. Las ramas deben disminuir en grosor y longitud desde la más baja hasta la más alta.
13. Madera pelada (Sharimiki). Es una réplica de la apariencia natural de los juníperos de montaña, que producen áreas de madera desnuda. Este estilo raramente tiene éxito en otras especies.
14. Bosque (Yose-ue). Compuesto por el número de troncos que se desee, siempre que sean más de siete, los troncos deben ser de diferentes tamaños y deben dar la impresión de profundidad y perspectiva. Ningún tronco debe tapar a otro al contemplarlos desde adelante.
15. Vertical informal (Moyogi). Es una variante del estilo anterior mucho más fácil de crear. Las reglas para la estructura de las ramas son las mismas, pero el tronco puede tener cierto número de curvas, tanto de derecha a izquierda como de adelante hacia atrás.
16. Tronco torcido (Bankan). El tronco forma espirales desde la base hasta el ápice mientras la estructura de las ramas sigue la del estilo vertical informal.
 
Por su tamaño se clasifican en dos:
Shohin: miden hasta 25 cm de altura.
Mame (Bonsái miniatura): que se define como el que puede sostenerse cómodamente en la palma de la mano.
 
Se desconoce cuándo se cultivó el primer bonsái, pero sabemos que sus antecedentes fueron los jardines de miniatura que crearon los chinos alrededor del año 200 A. C.
 

Obtención de un bonsái

Existen diferentes formas para obtener un bonsái. Debes escoger la que más te convenga, dependiendo del tiempo que quieras dedicarle a la parte inicial de tu bonsái.

Semilla. Siembra la semilla; una vez que haya germinado y que tenga 5 cm de altura, trasplántala a una maceta más grande para que se desarrolle, cuando el árbol tenga una altura de 10 cm, pódalo, alámbralo y trasplántalo a su maceta final.

Estaca. Corta la estaca de 10 cm de largo, siémbrala en tierra que contenga hormona estimulante para raíz sumergiéndola en la tierra 2/3 partes. Riégala diariamente y al cabo de cinco meses, cámbiala de maceta para que se desarrolle. Cuando tenga suficiente follaje pódalo, alámbralo y trasplántalo a su maceta definitiva.

Árbol podado. Escoge un árbol joven y de hoja pequeña que aún conserve ramas flexibles, pódalo, alámbralo y trasplántalo a su maceta final.

Mantenimiento. Compra en un centro especializado un bonsái. Lo puedes obtener en fase de formación o ya formado sólo para mantenimiento. En cualquiera de estas dos fases es importante que el árbol esté bien enraizado, haz una prueba tomando el árbol por el tronco, si se desprende de la maceta es que no está enraizado. Si está en fase de formación pódalo y alámbralo.

Bonsái natural. Este método consiste en recolectar un bonsái silvestre, pero no es muy recomendable, debido a que se deforestan los bosques. Mejor acude a lugares especializados donde puedas adquirir tu bonsái.

Sembrado por semillas o estaca son las opciones más lentas, pero no importa cuál método de obtención hayas escogido, la siguiente información paso a paso los involucra a todos:
 
Material:
Alambre de cobre*
Maceta para bonsái*
Tierra para bonsái
Tijeras para podar
Red plástica
Pinzas
 
1. Corta dos pedazos de red (que sean más grandes que el hoyo de drenaje de la maceta) y sujétalos con un pedazo de alambre.
2. Poda las ramas sobrantes dejando sólo las ramas que vas a necesitar dependiendo de la forma que hayas escogido para tu bonsái.
3. Coloca el alambre envolviendo las ramas en forma uniforme y sin aplastarlas. Guíalas según la forma que hayas escogido.
4. Corta las raíces dejando sólo las necesarias para que el árbol se alimente (1/3 parte del tamaño del árbol). Cuando cortes raíces gruesas aplica fungicida para evitar que les entre alguna enfermedad.
El grosor del alambre depende del grosor de las ramas, los más usados 10, 12 y 14.
Las macetas para bonsái deben ser de cerámica para evitar que el crecimiento de las raíces la rompan.
5. Pon el bonsái en la maceta, acomodando las raíces de manera horizontal, agrega la tierra que sea necesaria y procurando no dejar huecos ya que estos permiten que entre el aire a las raíces quemándolas (es más seguro si fijas el árbol a la maceta con alambre).
6. Riega tu bonsái. Sumérgelo en una cubeta con agua durante dos minutos. Con ayuda de un atomizador humedece el árbol.
Cuando estás trasplantando es importante mantener la humedad antes, durante y después del trasplante, así evitarás la deshidratación.
 
Importante:
No exponer al sol durante los primeros quince días después del trasplante.
El tamaño de la maceta debe ser proporcional al tamaño del bonsái.
 

Cuidados

 
Ubicación
Un bonsái es un árbol miniatura, no una planta de interior, por lo que debes evitar que permanezcan en el interior por más de un día, a menos que se trate de un bonsái de interior el cual requiere media sombra o sombra completa. El sistema para resolver la tentación de tener un bonsái en el interior es contar con varios ejemplares y meterlos en forma rotativa.
El lugar ideal para tener un bonsái es el jardín, la terraza o una ventana. Debes procurar que no esté a nivel del suelo, de preferencia a una altura de 50 cm. Las brisas y las lluvias benefician al bonsái.
 
Riego
Un bonsái puede morir de sed en sólo veinticuatro horas, por lo que es necesario que evites que el suelo se seque por completo regándolos diariamente. La mejor manera de regarlos es sumergiendo la maceta en agua durante 2 minutos, esto evitará que la tierra se desprenda. Si el bonsái es muy pesado lo puedes hacer con regadera. Es recomendable que la maceta tenga una cobertura que contenga a la tierra, puede ser musgo, lágrima, arena, tezontle, grava o piedra. Evita el exceso de humedad ya que ahoga las raíces. Las primeras señales de pudrimiento son el amarillamiento o marchitamiento prematuro de las hojas, que los tallos jóvenes se mueran, o una súbita falta de vigor. Si esto sucede ¡trasplanta de emergencia!
 
Poda
Haz una poda inicial para darle a tu bonsái la forma que hayas escogido. Las podas posteriores son de mantenimiento; debes hacerlas una vez al mes, sólo para conservar la forma de tu bonsái.
 
Abono
Los bonsái se empiezan a fertilizar después de un año de plantados, siempre y cuando lo necesiten, para saberlo basta con observar si el árbol ha dejado de retoñar. Debes evitar el exceso de nutrición ya que esto priva de agua al árbol.
 
Alambrado
El alambrado sirve para dar la apariencia de viejo a tu bonsái, las ramas de un árbol joven crecen hacia arriba y el peso no es suficiente como para hacerlas caer, con la ayuda del alambre podrás guiar las ramas de tu bonsái cuando aún están flexibles. Deja el alambrado de 3 a 4 meses o hasta que las ramas se reubiquen. Si tu bonsái crece demasiado, debes re-alambrarlo para guiar los nuevos retoños.
 
Insecticida
Debes aplicar el insecticida cuando se presente la plaga. Usa siempre insecticidas especilizados en plantas, no utilices los caseros.
 
Trasplante
Es muy importante que escojas la maceta adecuada para tu bonsái ya que una vez que lo hayas plantado en su maceta final no debes trasplantarlo. Cuando las raíces crecen, presiona la planta hacia arriba, exponiendo la raíz. Trasplanta sólo en el caso en que el bonsái haya perdido su proporción estética.
 
Problemas de raíz
El único problema serio es el pudrimiento de las raíces, que es más fácil prevenirlo que curarlo. Para prevenirlo utiliza tierra de buen drenaje y muchos huecos de aire. Así evitarás que las raíces se ahoguen haciéndolas inhóspitas para los hongos.
 
El bonsái no es una variedad enana y no se trata con una poción especial para detener su crecimiento. Es una creación completa de tu imaginación.
 
REFERENCIAS: Esta publicación se rescató de Revista IDEAS PARA TU HOGAR | Año 19 | # 5.
 
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